Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

Annaÿra's Journal -.Searching for life.-

Una mezcla extraña entre periódico y sueño, realidad y escrito, poesía y ... yo.
Una tarde de miércoles, a principios de junio. Una tarde de esas que amenaza a llover y no llueve. De esas para quedarse en casa a escuchar a Piazzolla y escribir cuentso mediocres con la esperanza de mejorarlos algún día, que nunca llega, porque no tenemos tiempo o por cualquier otra razón. Esa tarde, con un mate caliente frente a mí, estaba pensando en lo monótona que es la vida, en cómo todo transcurre y se repite. Pensaba que quizá fuera como dicen los budistas, que la vida es circular. Quizá fuera tan sólo que en realidad, por miedo a encontrarnos en una situación que no podemos manejar, nos atamos y nos envolvemos en una trama interminable de hechos repetidos y seguros.

En medio de tales pensamientos me sorprendió la mirada de un gato en la ventana. Era una mirada firme, insistente, inexplicable. Era una mirada con conciencia, con pensamientos, que no podía interpretar. Esos ojos verdes, hipnóticos, inmóviles, me atraparon me absorbieron, me quitaron toda conciencia del tiempo. El mate se enfrió, el cielo se hizo más oscuro. Un sonido detrás de la puerta me devolvió a la realidad. El gato ya no estaba. No supe cuánto tiempo hacía que se había ido, y menos cuánto tiempo había estado yo en ese estado. ¿Dónde había ido mi mente? ¿Qué había pensado? No sentí que hubieran pasado ni cinco minutos desde el momento en que vi los ojos del gato por la ventana. La conciencia del tiempo transcurrido se me había escapado como arena entre los dedos, como una gota de agua que cae por el desagüe. Y esos ojos, tan misteriosos, etéreos y concretos a la vez, y el hechizo que vuelve, me envuelve, me atrapa. Las pupilas aguzadas que me absorben otra vez ... El ruido, sólido, real desde atrás de la puerta me rescata nuevamente.

Trato de recordar el gato, el resto de él, más allá de sus ojos. Era un gato blanco, de esos que casi parecen sucios porque son de un blanco-gris-marrón. Los ojos eran... ¡NO! ¡Otra vez los ojos no! Pestañeo con fuerza, como si al cerrar mis ojos pudiera cerrar aquellos que confunde, que enajenan.

Tenía las orejas levantadas y parado, allí frente a mi ventana, me miraba, inmóvil pero en movimiento, estático y dinámico al mismo tiempo. Todo su cuerpo, piedra; su cola, un péndulo, una cobra, encantada y encantadora. Que se movía con su ritmo hipnótico, guiando mi mirada hacia los ojos del gato, que ahora que lo pienso, ya no son tan enigmáticos, estáticos, insistentes. Todo ese encanto carece de misterio por completo. El quid de la cuestión radica en la cola. Sin embargo, con saber la causa, el hechizo no queda anulado. Esos ojos aún me persiguen, entrometiéndose en mi percepción, dominando por completo mis sentidos, inundándolos con esta presencia gatuna, con su imponencia sutil.

Ya no sé que hacer. Nunca sé cuando será la próxima vez que pierda la conciencia bajo este influjo felino, ni por cuánto tiempo. Y es tanta la vida felina que pulula en nuestras calles, tanta... Y cada cola que veo, cada par de ojos que me miran (que parecieran saber mi condición y hacerlo a propósito, mirarme con fijeza sabiendo qué provocan) me separan del presente, de los tiempos, de las pautas... Y mi vida cotidiana se trastorna de forma exasperante, cada hecho interrumpido, ...

No puedo vivir así.
Anotación por annayra lorevaire a las 03:26:20 | Comentarios (0)
Guardado en la categoría cuento | Referencias (0)

Referencias:

Dirección para referencias

Annaÿra's Journal -.Searching for life.- ni su autor se hacen responsables de los comentarios aqui hechos. Cualquier comentario insultante o fuera del tema, será borrado.

Comentarios:


Escribe tu comentario
HTML Permitido. Correo electrónico no se muestra.


Recordar datos

< Regresa a la portada

Diseñado por Vida-Blog basandose en el tema Proletarium Azul de Manu Contreras.
Iconos por Kevin Potts y sidebar basado en un diseño de Sebastian Schmieg.
Sindica este sitio usando: RSS 1.0, RSS 2.0, Atom. Esta bitácora se mantiene con Bitacorae.
LaInformacion.com lainformacion.com - Medio Oficial de los Premios Bitacoras 2009